Prensa escrita

Los últimos textos de Hernán Casciari —artículos, cuentos, ensayos o entrevistas— aparecidos en medios gráficos de formato tradicional desde noviembre de 2008. |
Julio 2010
Las cosas empezaron con mal pie. Un grupo de editoriales en castellano encabezadas por Planeta, Random House Mondadori, Santillana, Wolters Kluwer, SM, Grup62, Roca Editorial, Anagrama, Maeva y Siruela se unieron en un portal de Internet llamado Libranda para ofrecer al público el mayor catálogo de libros electrónicos en idioma español.
Hace un par de meses, en esta columna, hablé del problema catalán si España se consagraba campeona del mundo en fútbol. "Qué extraña será la sensación de los jugadores catalanes si alzan el trofeo en Sudáfrica", escribí entonces.
Debo advertir, antes que nada, que no sé cómo salió el partido entre Argentina y Alemania. No sé si a estas horas del domingo, mientras ustedes leen Enfoques, estaremos felices o estaremos tristes. Hoy para mí es viernes y el partido todavía no se jugó.
Junio 2010
En la Selección Argentina hay tres opciones de mitos griegos: se espera de ellos que aparezcan y reviertan una historia predestinada al fracaso.
Este será el tercer Mundial de fútbol que me toque vivir en Barcelona, y no me acostumbro a la falta de fervor de los catalanes para con la Selección Española, a la que no sienten como propia.
Mayo 2010
Es difícil explicar lo que sentimos, estando aquí, tan lejos, cuando nos llegan de la Argentina buenas noticias. Aunque parezca mezquino (y no lo es), la felicidad se nos empaña con el aliento de una tristeza vaga.
A que cuesta explicar la patria en abstracto? Ustedes, los que viven en ella, están casi obligados a hacerlo en estos días, por culpa del Bicentenario. Se rompen la cabeza para encontrarle una respuesta a dos preguntas: ¿qué es Argentina?, ¿qué es ser argentino?
A quince días del Bicentenario, la comunidad de argentinos que vivimos en España sentimos nuestro festejo cercano como un intríngulis. ¿Vamos a festejar qué?
"Un programa de televisión humilla y alarma a poblaciones indígenas para hacer una broma solidaria", titulaba, con letras de molde, un periódico digital español el jueves pasado, y mostraba imágenes de niños correntinos llorando cuando un actor, disfrazado de empresario canadiense, fingía mandar a una topadora a borrar del mapa un colegio, o expropiar unas tierras.
Abril 2010
Mientras escribo esta columna de papel hay otra columna, de humo, que comienza a disiparse por voluntad propia. El cielo de Europa vuelve a parecerse a un cielo, y los aeropuertos de más de quince países regresan a la normalidad después de dos semanas de cancelaciones, retrasos y aplazamientos.
La estupefacción mundial por el probable enjuiciamiento, en España, de Baltasar Garzón, les llama muchísimo la atención a los españoles, que parecen descubrir ahora cuánto se respeta al magistrado fuera de sus fronteras.
A raíz de una espantosa confusión (que involucra un casete de chistes verdes de Jorge Corona colocado en el sitio incorrecto) mi hija de cinco años cree que el vocablo "guerra" es una mala palabra.
Algo ocurrió esta semana, pero se me escapa qué. No entiendo nada sobre todo lo que se escribe y se dice alrededor del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, sus siglas en inglés).
Marzo 2010
Los escándalos por pederastia en ciertos sectores de la iglesia católica, que aturden ya a Irlanda, a Alemania, Francia y Gran Bretaña, comienzan a oírse con mayor recelo pero con firmeza también en España e Italia, países donde la fe católica está más arraigada.
Hubo un tiempo en que a las personas que compartían una misma lengua en diferentes regiones (México, la Argentina, España) les resultaba imposible, o por lo menos carísimo, conversar. Llamadas internacionales prohibitivas, lento y engorroso correo postal, dictaduras, guerras, incomunicación geográfica.
Según aparece esta semana en la prensa, la pregunta más buscada en Google, con más de sesenta y ocho millones de resultados, es "cómo se hace el amor".
Pobre Messi. Esta semana, después del partido con Alemania en Munich, la prensa española tituló con mala leche: "Argentina hunde a Messi". Que en idioma más neutro sería decir que un equipo gris no deja lucir al niño mimado, a la luz de sus ojos.
Febrero 2010
Hay una licencia poética latinoamericana que al español medio le gusta poco, y tiene que ver con la utilización del gentilicio "gallego".
Aquí, en España, existe una organización llamada OCU -Organización de Consumidores y Usuarios- que intenta, casi siempre con poca suerte, defender a las personas comunes de los despropósitos de las grandes empresas de servicios.
Leo en la prensa económica que, entre las varias empresas que tienen pensado salir a bolsa este año, se encuentra Polaroid, y me sorprende leer el nombre de esa marca tantos años después, justo ahora que la fotografía doméstica se ha convertido en una colección infinita y sin sentido.
El año pasado, una serie norteamericana muy famosa hizo aparecer a uno de sus personajes leyendo una novela de Bioy Casares. La serie se llama Lost, y la novela de Bioy es La invención de Morel.
Enero 2010
Hace diez años que vivo en España, a miles de kilómetros de casa. Cuando estás lejos, una forma de no perder tu identidad es subrayar delante de los nativos las virtudes de la propia tierra. Se llama chovinismo, pero también se llama orgullo.
El periodismo europeo me está sorprendiendo estos días. Le está dando a la tragedia de Haití una cantidad de páginas en prensa, y de minutos en televisión, muy superior a la que suele dar a la gente negra que se muere en países distantes y pobres.
Leí esta semana que Benedicto XVI se reunió con Susanna Maiolo, la muchacha italiana que, mientras se celebraba en Roma la Misa de Gallo pasada, se le tiró encima y lo hizo caer. ¡Y la perdonó!
Se acaban de prohibir en España las propagandas de televisión que promuevan el culto al cuerpo. Los canales no podrá emitir esta publicidad en horario de protección al menor, es decir, desde las seis de la mañana a las diez de la noche.
Un estudio indica. Otro revela. Otro asegura. En su afán por confundirse con el cambalache de Internet, la mala prensa aprovecha el verano para perder el norte. En ciertos medios, y en estas épocas, son cada vez más frecuentes las noticias que comienzan con las palabras "un estudio indica", y prosiguen después con las afirmaciones más variopintas.
Diciembre 2009
Le tenemos un respeto cabalístico a los números, a las fechas que sospechamos claves, a los calendarios y a los ceros. Para comenzar una dieta, las señoras excedidas prefieren dejar los postres los lunes. Nunca un miércoles por la tarde.
Malos tiempos para la prensa tradicional del mundo entero. Se acaba el año y los datos son los peores en décadas: el New York Times anunció cien despidos en octubre, Time Warner despidió a quinientos trabajadores de sus revistas un mes más tarde, la BBC recortó sueldos y puestos directivos, hubo otros cien despidos en la editora de The Guardian...
Cuando buscamos, en el Diccionario de la RAE, la palabra nazismo, nos deriva a nacionalsocialismo; y allí dice que se trata de un movimiento político y social del Tercer Reich alemán, de carácter pangermanista, fascista y antisemita. ¡Zácate!: sin medias tintas y a los papeles, sobre todo en la descripción final.
Nací en la Argentina, vivo en España y mi pasaporte dice que soy italiano. Puedo votar en los tres países, pero las elecciones que más me interesan son las de la Banda Oriental. Y es que desde la más tierna infancia entendí que soy un uruguayo atrapado en el cuerpo de un argentino.
Noviembre 2009
Con lo bien que veníamos... y apareció Hugo Gatti. En España se cree mucho en un tópico no demasiado real: que los jugadores de fútbol argentinos tienen algún don especial para la palabra, la sensatez y las ideas.
Los hombres hablan más de fútbol que de mujeres. Los adolescentes consumen cada vez más tranquilizantes. Las esposas ya son casi tan infieles como los maridos. Etcétera, etcétera... Todos los días en la prensa, en la radio y en los informativos, hay por lo menos una afirmación categórica generada por el método de la encuesta anónima.
Un debate ético está poniendo los pelos de punta al Gobierno español. La historia comenzó hace cincuenta días, cuando un grupo de piratas somalíes secuestró un barco atunero vasco en el océano Índico. Dentro viajaban una treintena de pescadores españoles que (mientras escribo esto) siguen a merced de los piratas, sin agua ni comida.
En Europa hay crisis, pero no proliferan las salas de bingo, ni la lotería clandestina, ni la adicción a la hípica, como quizás ocurre en los países emergentes. De un tiempo a esta parte, en el llamado primer mundo está pegando muy fuerte (sobre todo en las juventudes menores de treinta años) el juego de azar que se practica desde las computadoras: el cada vez más omnipresente brazo de los casinos en línea, las apuestas deportivas en directo y el póker virtual.
Algunos países europeos tienen por costumbre realizar un torneo de fútbol profesional en el que los equipos grandes y millonarios se ven las caras (por única vez) con los clubes chicos de segunda división regional. En España se llama Copa del Rey y da comienzo todos los años por esta época.
Octubre 2009
Todavía no he visto a nadie en el tren con un libro electrónico (e-book, para los modernos) pero las grandes empresas ya se están pujando para posicionarse en el mercado. Saben por experiencia que hay que apostar a la monopolización de las costumbres.
Algunos padecemos de una terror extraño, que también conlleva una pizca de esperanza: la de ser enterrados en un cajón de madera sin estar muertos del todo. La espantosa sensación de despertar con zapatos lustrados y traje oscuro, y oler a tierra húmeda, y no tener quien escuche tus alaridos de socorro.
Nos avergonzó mucho saber, estos días, que la contraseña que más usamos los seres humanos para resguardar nuestros correos es “123456”. No habla bien de nosotros como raza: nos pinta como perezosos, autómatas y, más que nada, faltos de creatividad.
Se cae a pedazos la figura de los Kirchner en España. No hablo de lo que piensan aquellos que se interesan por los avatares de Latinoamérica, de los que de verdad saben lo que ocurre en nuestros países, de los que leen dos periódicos o tres. Hablo de la temperatura modesta de la calle, de lo que transmite la gente común: el taxista, el vecino de piso, el habitante ocasional de los ascensores, el compañero anónimo del tren.
Septiembre 2009
De repente, de un día para el otro, descubren soluciones simples que hubiera sido fantástico conocer mucho antes. Por ejemplo, que los coches pueden funcionar con electricidad. O con luz solar. Hay quienes dicen que funcionan hasta con cocacola tibia, pero no lleguemos a tanto.
De a poco se diluye la moda horrible de buscar a cantantes, deportistas y famosos para hacer un poco más atractivos o cercanos a los partidos políticos. Fue un uso habitual que comenzó en Norteamérica con Ronald Reagan, prosperó con la Cicciolina en Italia y sigue latiendo hoy con Carlos Reutemann o Nacha Guevara en Argentina.
Los problemas más graves de la sociedad, los que son de verdad incontrolables, a veces se solucionan con una creatividad sencilla. En España, igual que en Argentina, un alto porcentaje escolar se ha puesto muy belicoso, muy prepotente, de un tiempo a esta parte.
Aquí, en España, el negocio del fútbol también genera divisiones políticas, debates, llamadas de trasnoche y comisiones millonarias. En este momento, mientras escribo, se están repartiendo la torta del mismo modo que en Argentina.
Agosto 2009
Cuando Joe DiMaggio se separó de Marilyn le vendió a un tal Richard Poncher uno de los nichos donde la famosísima (pero efímera) pareja pensaba descansar en paz. Después la Monroe murió y el espacio de arriba quedó vacío, hasta que también murió Richard Poncher, en 1986.
Está semana quedó demostrado que un mismo suceso puede servir tanto para infamar a los nuevos métodos digitales de la información, como para denostar a los soportes tradicionales. Los hechos son simpáticos, no el trasfondo.
¿En qué se parece Racing a Pinochet? En que los dos llevan gente a los estadios para torturarla. Esto, técnicamente, es un chiste. Pero hay veces en que el humor resulta refrescante para un grupo, pero ofensivo y doloroso para otro. En este caso, sólo una cordillera los separa.
Entre las variadas reacciones que la opinión pública española experimenta cada vez que la ETA comete un atentado (estupor, hartazgo, impotencia, etcétera), hay una, muy indirecta y quizá frívola, que llama la atención: la mayoría de los españoles se enoja con la prensa británica, se enoja mucho y patalea los días siguientes a cada atentado, a raíz de la forma en que el periodismo inglés informa sobre los hechos en cuestión.
Los periodistas o escritores que ahora tienen entre treinta y cincuenta años han escrito su primera novela en una Olivetti de carro ancho y la última en un ordenador portátil. Pertenezco a esa generación: borroneé mi primer cuento en un cuaderno de hojas cuadriculadas, y mi último cuento lo pensé expresamente para mi blog personal.
Julio 2009
Jack Whittaker se ganó, él solito, la Poweball de 2002, el equivalente al Gordo de Navidad. El de ese año no fue un premio cualquiera, sino el más suculento pozo de la historia norteamericana: 315 millones de dólares. El hombre (sesenta y dos años) había comprado el cartón de casualidad, en un supermercado.
La especulación del ladrillo, que aquí en Europa se conoce con el eufemismo de ‘burbuja inmobiliaria’, está destapando más miserias humanas de las que estaban previstas: la mezquindad de los constructores, su avaricia extrema; la connivencia de los gobiernos, o sus pactos por debajo de la mesa para que pudiesen hacer a su antojo durante años.
Un turista, de paso por Buenos Aires, narraba absorto su primer viaje desde el Aeropuerto de Ezeiza hasta el centro de la ciudad. Explicaba el turista, con los ojos muy abiertos, de qué forma cotidiana la radio del taxi avisaba sobre las calles cortadas.
Después de los atentados del 11-S comenzó a crecer la manía de aplaudir en los aviones. Cuando las aeronaves tocaban tierra después de muchas horas de vuelo, los pasajeros prorrumpían en una ovación cerrada. Larga, liberadora forma de alivio colectivo.
Junio 2009
Mala suerte para Alejandro Doria, hace unos días. Mala suerte para Farrah Fawcett el jueves. Ambos se fueron de este mundo a la sombra de otros muertos, más mediáticos. Hay algo peor que morirse, y es morirse justo el día en que todo el mundo está haciendo zapping.
Cuesta más de una sobremesa, e infinidad de gestos y ademanes, explicarle a un ciudadano europeo de mediana edad el significado de las candidaturas testimoniales en la Argentina. Lo he intentado con diferentes fórmulas y en un punto todo se atasca.
Cada vez con más fuerza comienza a circular la nueva moneda de curso legal, el prestigio. Lo que se dice de nosotros por allí y por aquí. Ikea, una importantísima empresa sueca de muebles, hizo lo imposible, hace un par de años, para que Google quitara de la primera posición de sus búsquedas la nota de un blog en donde se explicaba cómo la empresa mentía a sus clientes.
Nadie se pregunta para qué sirven los embajadores argentinos en cada país del mundo. Les sospechamos actividades poco esforzadas, los imaginamos en perpetuos ágapes, y siempre conocemos a alguien que conoce al hijo o a la hija de alguno. En general, los consideramos tipos con suerte; a ellos y a su familia. Siempre de viaje, generalmente tostados.
Mayo 2009
En las últimas semanas la prensa española se hizo eco de las incidencias, detalles y comidillas del último fenómeno de la televisión argentina, ‘Gran Cuñado’. Páginas completas en la prensa ibérica, segmentos en los informativos y resúmenes más o menos completos en las radios.
“Disculpame, ¿tenés un minuto para que te proponga un negocio?”, solía decirle el hombre, cincuenta y ocho años, muy bien vestido siempre, al mendigo nocturno que dormía a la intemperie, o al delincuente recién salido de la prisión, o al infectado de sida que no daba pie con bola. “Es un minuto, vos escucháme, podés hacer buena guita”.
Siempre andamos obsesionados con la inmortalidad, o por lo menos con la longevidad, y sin embargo ella, la silenciosa y anónima Sakhan Dosova, nos pasó desapercibida. Hablo de la mujer más vieja del mundo (que en paz descanse, porque murió el martes).
Hace unos doce años (o quizás más, porque tengo el recuerdo del viejo logotipo de Nuevediario), ocurrió en un informativo algo único. Un chico de quince años había sido atropellado por el auto de otro menor que, sin carné y quizás borracho, se había dado a la fuga. El periodista le estaba poniendo el micrófono a la madre del chico muerto.
Se está librando en el mundo entero una batalla silenciosa, de algún modo inútil, de algún modo también histórica, sobre el futuro de los contenidos en Internet. Por un lado están los usuarios (en muchos casos nacidos en la era digital) que pretenden acceder a los productos y servicios culturales de manera libre. ¿Cuáles son estos servicios? Mayormente música, cine y libros.
Abril 2009
“¡Millones de personas lo han visto en youtube!”, dice alguien, y todos giramos la cabeza para mirar. Las nuevas noticias de estos tiempos se miden en “millones de youtubes”. La última estrella mundial se llama Susan Boyle. Escocesa, cuarenta y siete años, hija de un bombero y una mecanógrafa.
El martes pasado ocurrió, por primera vez en España, la muerte de un hombre a manos de su ex marido: el primer asesinato en el ámbito de la pareja desde que en 2005 se aprobó la ley que permite el matrimonio entre homosexuales. Y ahora todo el mundo se pregunta cómo hay que bautizar el asunto.
Hay un segmento en el canal EuroNews en el que ofrecen diversas noticias del mundo con imágenes y audio original, sin locutores ni entrevistas. Es un experimento informativo estremecedor que nos acerca a las realidades del mundo desde lo sensorial.
Desde el 5 de septiembre de 1993 (y así será hasta el fin de los tiempos) cada vez que un colombiano se encuentre en el extranjero con un argentino, la conversación se detendrá siempre en “la manita”. Así es como ellos le llaman, en la intimidad, a una goleada histórica que la selección amarilla le propinó a la albiceleste, en el estadio de River, durante las Eliminatorias del Mundial de Estados Unidos. Cinco a cero.
Marzo 2009
Esta semana la prensa recogió algunos extraños casos de mala suerte. El primero, y más reciente, le ocurrió a Sean Hodgson, un inglés de 58 años que, hace treinta, fue juzgado y encarcelado en Londres por el asesinato de una camarera. Pasó en la cárcel toda su juventud, masticando bronca. El año pasado nuevas pruebas de ADN demostraron que era inocente.
Acaban de inventar en Japón una maestra de quinto grado. Se llama Saya, tiene la cara de goma y por dentro la surcan cables. Es un robot esbelto, agradable, que simula tener unos veinticinco años humanos y que sabe pararse detrás de su escritorio y mirar, con serenidad, a todos los alumnos del aula. Según la prensa, la robot Saya sabe entonar, en diferentes idiomas, la popular frase “¡Cállense la boca!”.
Lo primero que hizo la policía alemana el miércoles, después de levantar los cadáveres de dieciséis personas en el colegio de Winnenden, fue entrar a la habitación del chico Tim Kretschmer y confiscarle la computadora para ver cuáles eran sus videojuegos violentos. No encontraron ninguno: ni el Grand Theft Auto, ni el NARC, ni tampoco el Killer 7. Según los compañeros del asesino múltiple, a Tim no le gustaban los videojuegos.
Uno de los espectáculos más divertidos que han surgido a raíz de la crisis económica global, es observar los malabares hacen los países para que sus ciudadanos vuelvan a tirar cosas útiles a la basura. A los Estados les molesta ver a las señoras cocinando otra vez con papas, cebolla y carne; les inquieta que no compren ya tanta comida hecha, con su plastiquito, con su envase metálico, con su sobreprecio.
Un desperfecto técnico dejó el martes, durante tres horas, a ciento trece millones de usuarios de Gmail, el correo en línea de Google, sin servicio de mensajería. ¿Y esto es relevante? En estos tiempo parece que sí. Hace una década ni nos hubiéramos enterado del asunto, pero ahora cada desperfecto de esta naturaleza —y son muchos: ya van tres este año y marzo empezó recién— pone al mundo patas para arriba.
Febrero 2009
Esta semana la revista Nature Neuroscience ha vaticinado la extinción de la caricatura del psicólogo, tal y como la conocemos: el señor adusto con pipa, apoyado en su sillón con indiferencia de tótem, mientras nosotros, pobres infelices, nos hundimos en el diván y oímos la frase típica: ‘bien, hábleme de su infancia’.
Eluana Englaro murió sin ayuda, el lunes pasado a las 20.10, mientras el Senado de Italia intentaba apurar una ley para impedir su muerte. La chica llevaba diecisiete años en estado vegetativo, y su padre casi doce batallando contra una ley que impide soltarle la mano a los enfermos sin esperanza.
Google ha lanzado esta semana
Latitude, un servicio gratuito que permite ubicar —mediante el celular— a los contactos de la agenda que den su consentimiento. La noticia, que fue recibida con algarabía por los usuarios tecnológicos, no profundiza en la flamante problemática del matrimonio moderno.
Una doble campaña publicitaria — con tintes de revolución religiosa y conmoción vehicular— ha ganado las calles de Barcelona, Málaga y Madrid. Desde hace ya tres semanas puede verse, en los laterales de los colectivos de línea españoles, una publicidad enorme que dice, textualmente en letras mayúsculas, rojas y negras: «Probablemente Dios no existe; deja de preocuparte y disfruta de la vida».
Enero 2009
Esta semana se ha recibido en España —con más alarma que vítores, todo hay que decirlo— al gerontólogo inglés Aubrey de Grey (Londres, 1963), que se ha despachado con la teoría de que, en un futuro no muy lejano, “los humanos viviremos mil años, en una especie de eterna juventud”.
Han descubierto una nuevo trastorno, pariente directo del Síndrome de Diógenes (aquel que padecen quienes amontonan kilos y kilos de basura en casa) y primo hermano del Trastorno Obsesivo Compulsivo (la enfermedad que hizo popular Jack Nicholson en
“Mejor imposible”).
La región de Bihar, en la India, vive estos días una ola de frío que ya causó la muerte de una treintena de personas. En una aldea del distrito de Gaya, llamada Pariya Bazar, hay una escuela que, como muchas del invierno argentino, no tiene calefacción, ni kerosén para las estufas, ni presupuesto para emparchar los vidrios rotos de las ventanas.
Al leer, estos días, sobre la creación porteña de un sistema que quita los puntos del registro de conductor por faltas graves (pérdida de 5 puntos por conducir usando el celular, 20 por correr picadas, 5 por violar la luz roja, etcétera), me vino a la memoria la figura de Enrique Politto, el loco de mi pueblo.
Diciembre 2008
Aquí en España, con gran certidumbre, los lectores abren hoy las páginas del periódico esperando que una de las noticias de portada resulte falsa. Es bastante habitual que la prensa, incluida la rigurosa, festeje con algún pescado podrido el Día de los Santos Inocentes.
Las imágenes violentas que ocurren en las escuelas del mundo se ven, ahora, por la televisión: un alumno italiano manosea a su profesora ante la burla cómplice de sus compañeros; dos chicas, en un aula de México, se golpean hasta sacarse sangre (pero ninguna llora); una docente argentina lleva el pelo en llamarada mientras un estudiante escapa, encendedor en mano.
La nueva y más flamante pesadilla del europeo, por pura casualidad del destino, es hoy un grupo incierto de africanos oscuros, subidos a una embarcación, intentando —por mar— sacar algún provecho de la riqueza ajena. Si ese africano navega en barco grande y lleva a bordo bandera negra o pistola, se llama pirata de Somalia. Y si navega en embarcación pequeña y endeble, llevando consigo mujer embarazada o niño, se llama inmigrante subsahariano.
Cuando leí en la prensa que un hombre estaba embarazado —y por segunda vez, además— me sentí feliz, como también lo estaré el día que lleguen los extraterrestres con los puños llenos de verdades, o la esperada tarde en que un científico invente por fin la pastilla (la ansiada pastilla) que, cuando te la tomás, ya estás duchado.
Noviembre 2008
Durante el último fin de semana, los comentaristas de Televisión Española estuvieron más atentos al comportamiento del público que a los partidos de la Copa Davis. Se fascinaron con los cánticos que tejían, marciales, las tribunas: “Son hirientes y ofensivos —descubrían—, aunque se agradece que al menos tengan argumento”.
La última publicidad institucional de la ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles, que también se preocupa de otras deficiencias) tiene por objetivo hacerle comprender a la sociedad ibérica —en general tan descreída— qué bien se adaptan los discapacitados a su entorno.
Apostasía es la nueva palabra de moda del progre europeo, y también el más moderno temor de la Iglesia Católica. El mes pasado, más de un millar de italianos enviaron peticiones para que sus nombres fuesen borrados de los registros bautismales.
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